Mírate bien te observo en tu cuarto, con tanto mar de lágrimas tendrás para rato, y no me harto de repetir lo mismo, si no eres tú la que te quieres no lo hará el abismo que has creado en tu interior. No te falta razón con tantos palos encima debes aprender la lección. Me duele más a mí que a ti, todo el dolor sigue dejándote tanto y te quedarás sin color. No olvides pese a todo los buenos momentos. Sé que los malos te podrán tras muchos intentos de levantar cabeza, pesa más la tristeza cuando con una mano escribas, con la otra reza. Te vi evadiéndote al hacerte daño, piénsalo bien cuando te veas tirada en el baño los cortes en tus muñecas derraman sangre, te curas las heridas con tiritas de alambre. Entiendo tu dolor, te duele el corazón, te regalo mi fuerza para afrontar la situación, no es indolencia, tú no lo entiendes yo hilare a conciencia el hilo del que pendes. Y qué pretendes, esto no es nada nuevo aquí tus sentimientos son lo único que muevo, no luchas tú, no lucha nadie, es más fácil rendirse que esperar a que esto cambie. Es una vida y quizás demasiadas épocas, no tires la toalla por pasar mal unas pocas, comparte tu sonrisa con cada persona, si se esfuma abre tu corazón y reacciona...
De mi, Vale.
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