Te regalo mi cintura y mis labios para cuando qieras besar, te regalo mi locura y las pocas neuronas que quedan ya... Mis zapatos desteñidos, el diario en el que escribo, te doy hasta mis suspiros pero note vallas mas. Porque eres tú mi sol, la fe con que vivo, la potencia de mi voz, los pies con que camino, eres tú AMOR, mis ganas de reir, el adios que no sabre decir porque nunca podré vivir sin tí.

14 ene 2010

Los hombres saben como solucionar los problemas de sus parejas y lo hacen huyendo. Ojalá algún día encuentre a un hombre que no sea cobarde, que se comprometa conmigo y con mi historia. Que no tema a lo que soy, a lo que fui, a lo que ya no soy y a lo que posiblemente pueda llegar a ser. Pero no: todos ellos huyen, porque es más fácil desaparecer, que hacerse cargo o tomar posición en una situación dolorosa. Nadie sabe enfrentar el dolor.

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