Te regalo mi cintura y mis labios para cuando qieras besar, te regalo mi locura y las pocas neuronas que quedan ya... Mis zapatos desteñidos, el diario en el que escribo, te doy hasta mis suspiros pero note vallas mas. Porque eres tú mi sol, la fe con que vivo, la potencia de mi voz, los pies con que camino, eres tú AMOR, mis ganas de reir, el adios que no sabre decir porque nunca podré vivir sin tí.

15 dic 2009

q orribleee por dios

Te fuiste sin decir adiós, estabas ya muy lejos cuando tus ojos me miraron, era ya muy tarde cuando creí escuchar que me llamabas. Entonces, no tenía caso correr, porque mientras trataba de alcanzarte caías en el abismo de lo irreal, de lo absurdo. Entonces, no tenía caso llorarte porque mis lágrimas eran sal, no significaban nada más ya te habías acostumbrado a ellas, muchas veces se derramaron y aún así... no estás. Por lo tanto, no te diré adiós ni te daré una mirada con ojos humedecidos; tan solo escucharé tus pasos, aquellos que se pierden cuando entras ahí al camino del olvido, de la distancia, y del fatal desamor.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario